Durante la Pandemia es imprescindible el aislamiento de las personas infectadas por coronavirus. Sin embargo, es discutible la respuesta que hemos dado al desgarro de quienes quedan solos y desconectados de sus seres queridos, incluso en los momentos de la agonía.

Provocando un sentimiento de deuda que nos ha generado con los mayores que murieron en soledad en la primera ola de la pandemia

El Comité de Bioética de España, cuyo vicepresidente es el autor de este artículo, ha argumentado de manera ponderada y realista la conveniencia de promover el derecho al acompañamiento de las personas que lo necesitan. El desafío es interesante.

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