© Fotografía Pilar Morán

Una vez fui (aún más) joven

Cada vez estoy más convencida y soy más consciente de que la juventud es el resultado de tu energía y de tu actitud y eso no es algo que se pueda cuantificar en dígitos ni depende únicamente de las hormonas o arrugas que tengas…sino más bien de cómo enfocas la vida y de lo cómodo que te sientas en tu piel…

Es decir, en gran medida, la juventud es un estado anímico, no una cuestión numérica.
Hay viejos de 30 y hay jóvenes con 80 y más años.
“Viejo es el Sol y sigue brillando con fuerza”… Juventud también es tener frescura de mente, capacidad de adaptación, alegría en el corazón y un profundo sentido amoroso de la vida.

¡La juventud es tener Ganas!

Por tanto, el tiempo de vida de cada uno no se debería medir en años, sino en Ganas, en ilusión, en pasión, entusiasmo, satisfacción vital…
Para sostener vivas esas Ganas tenemos que dedicarnos a cultivar todo aquello que mantenga encendida la “llama perenne de la ilusión”… porque es la que nutre con fuerza nuestro motor de energía vital, que a su vez, es lo único que nos permitirá preservar “la juventud que nunca envejece”.

¡Tenemos la edad de nuestras ilusiones!

“Qué cuántos años tengo?
Y qué importa si cumplo 20, 40 ó 60?
Lo que importa es la edad que siento.
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedo.
Tengo los años necesarios para perder el miedo a hacer lo que quiero”.
Jose Saramago

Estar realmente vivo es descubrir el significado o propósito (que no deber) que tienes en tu vida y cuál es el verdadero motivo que te lleva a levantarte cada mañana… porque la Vida es darle un sentido y eso no tiene dimensión de tiempo…

En general, una de las cosas que más nos asustan son los cambios, es dejar algo que tenemos establecido y seguro para construir otros caminos, para abrir nuevas hojas de ruta posibles, para atrevernos a salir de nuestras acostumbradas y cómodas zonas de confort, archiconocidas y estancas.
Sin embargo, mantenerse joven significa estar dispuesto a evolucionar, a seguir creciendo, a cambiar, a progresar, a salir del cuadrilátero confortable que nos impide tener expansión, apertura y acción.
La Vida es Energía en Movimiento y supone un Equilibrio dinámico adaptativo constante.

La juventud, en esencia, significa que sigues en construcción, que no eres vida asentada, que siempre estás aprendiendo, que, en todo momento, eres una nueva posibilidad…
Para que la vida siga en movimiento algo debe estar sucediendo siempre…
Quien es capaz de asombrarse y de aprender cada día vive en un mundo intensamente más rico y vivaz.
Para eso es fundamental conservar vivo el espíritu del niño, la curiosidad, el interés, la necesidad de interacción con el entorno, ser capaz de reiniciarse las veces necesarias e incluso, reconvertirse si hace falta pero, sobre todo, es preciso reencantar la vida todas las mañanas con actitud de SÍ !

Vivir no tiene edad porque sentirte vivo por dentro y poder disfrutar de cualquier cosa no se puede reducir al número de vueltas al sol que has dado.
El mundo que creas a tu alrededor es un reflejo de ti mismo, de cómo te sientes por dentro…
Sólo percibes lo que emites y vibras con ello constantemente, por eso es tan importante sentir bonito.
Está claro que si te dedicas a lo que te gusta, será más sencillo tener exuberancia de energía y un torrente de entusiasmo sonriente, pero no siempre es posible ni tan fácil, por eso es crucial cómo elijas reaccionar ante los avatares de la vida.

“Al final llegas a un punto que ya es indiferente vivir primaveras o inviernos, en unas floreces y en otras te fortaleces.
Verdaderamente no hay nada que no te sirva, todo es Experiencia, todo es Magia, todo es Vida”.
Arnau de Tera

SHIBUI
Palabra japonesa que describe una estética que sólo el tiempo puede revelar, es un concepto de elegancia y sencillez.

Hay un tipo de belleza que se va manifestando a medida que envejecemos, a medida que nos hacemos mayores y más marcados por la riqueza de las experiencias que vamos acumulando, sólo entonces alcanzamos madurez, sabiduría, gracia, maestría…e irradiamos esa belleza que nace de volvernos completamente nosotros mismos.
Es cuando estamos preparados para comprender que el mejor estado del ser no es estar enamorado, sino en paz.

Es bonito ir desdibujándose con los años, ir desprendiendo tantos roles de pesadas identidades y falsas apariencias, qué maravilloso, también, es ir permitiéndonos cada vez mayor naturalidad, más imperfecciones y aún así, estar tranquilos y sonreír serenos porque nos vamos aceptando sin tanto miedo a juicios y equivocaciones…

La Actitud es la clave para seguir siendo eternamente jóvenes hasta morir de viejos.

¡¡Haz lo que te encienda la vida!!

Lo que te llene el corazón, el alma, los sentidos…
Lo que dé luz a tu cotidianeidad y la pinte de colores…
Lo que te haga sentir chiribitas y te despierte las ganas…
Lo que te haga vibrar con todas las células del cuerpo receptivas y prestas a beber de esa fuente…
Lo que ponga en tu rostro miradas vitales que chispean…

“Muere lentamente quien no halla encanto en sí mismo.
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito repitiendo todos los días los mismos senderos…
Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones, aquellas que rescatan el brillo en los ojos y los corazones decaídos”.
Pablo Neruda

¡Quiero ser una perpetua carialegre que hace el amor con la vida cada día y deseo poder compartir y contagiar ese entusiasmo!

Hace ya unos cuantos años, aún antes de entrar en la treintena, leí una frase que me impactó mucho y tal vez no comprendí del todo por aquel entonces…

“Cada uno a los 50 tiene la cara que se merece”.
George Orwell

Y es cierto que, a nivel físico, vamos forjando nuestras líneas de expresión y dando forma a nuestro rostro con los gestos del día a día, con las emociones, con los hábitos…
El semblante facial es un vivo reflejo de tu estado interior, casi un mapa certero de la vida que tienen tus años.

El secreto para sentirte vital ES:

  • Comer menos, moverse más
  • Reír mucho, enfadarse muy poco
  • Saber administrar bien tu energía
  • Cuidar en qué o con quién inviertes tu tiempo

Y sobre todo, no enredarse ni desgastarse en caminos sin salida o en peleas interminables e inútiles, que sólo te consumen…
La idea es disfrutar de la embriaguez de sentirnos vivos mientras nos vamos adentrando más cada uno en su verdad…cohesionando pensamiento, acción y emoción.
Como ves, no hacen falta grandes cosas…

Receta para hacerse mayores siendo muy jóvenes:

  • Armonía = Belleza,
  • Experiencia = Poder
  • Coherencia = Serenidad
  • Actitud = Fuerza
  • Ganas = Energía
  • Ilusión = Juventud

Todo ello bien mezclado, no agitado y a partes iguales, cocinado a fuego lento, con mucho cariño, paciencia, gratitud y entrega.
Servir templado con una buena dosis de Alegría y al punto de Sal.

Y aquí estoy, refeliz, acunando el alma… mientras tomo una enorme ración de esa fórmula mágica impregnada con el aroma de un delicioso café natural…
Todo esto son mis sentimientos hechos palabras y no tienen cifra.

Una vez fui (aún más) joven… ahora soy Consciente.
Ahora tengo Shibui.

Feliz CumpleVida, Feliz Renacer.

Dra. Pilar Morán

© Fotografía Pilar Morán

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